El sábado a media mañana quedamos en el Hoyo, para coger la guagua dirección a Firgas. El trayecto de guagua fue bonito, aunque un poco aburrido.

Durante el pateo teníamos que sacar fotos de sitios según un código de colores:
- Verde: Lugares buenos, bonitos y cuidados,
- Amarillo: Lugares regulares.
- Rojo: Lugares con contaminación ambiental o basura.
Empezamos a patear barranco abajo. El paisaje era muy bonito, pero un poco resbaladizo, porque había llovido durante la semana. Por ese motivo Hathi se puso a bailar el Brinkindance en varios lugares de la ruta.
¡Hathi, el brikindance! ¡Hathi, el crusaito! ¡Hathi, el maikelyanson! ¡Hathi, el robocot!
Alejandro, que no quiso ser menos bailongo, también se unió al estilo brinkindance y patinó en la bajada.
Llegamos al fondo del barranco, donde está el "Balneario fantasma de Azuaaaaaaaaajeeeeeee". En esa zona hicimos un juego de mímica con palabras relacionadas con las patrullas.

Seguimos pateando, bajando el barranco. Esta zona era más desértica, aunque al ser más llana no nos cansamos demasiado. Por el camino cada vez encontrábamos más basuras, incluidos casquillos de bala, una llanta de coche, muchos neumáticos (incluido uno de camión), bidones de lata y de plástico y latas de gasolina. Una lástima, que un sitio tan bonito como este barranco esté tan sucio por la acción del hombre.

Allí nos bañamos, descansamos y nos divertimos mucho, mucho, mucho (fue la parte del pateo que más nos gustó). Aunque estabamos en las piscinas, y la mar estaba más tranquila que fuera, una ola se llevó Javi de cabeza al agua.
Para terminar la aventura cogimos la guagua, de camino al Hoyo, armando más escándalo del que ha Hathi le gustó (tanto silbidito, tanto silbidito).
Pronto más aventuras de la Unidad Scout Guanil... y recuerden.... "estamos como cabras".