El segundo día de pateo pasamos por nieve y por supuesto, hicimos guerra, no nos importaba que estuviera fría o no, hicimos los gritos de patrulla y Raquel también se cayó, se le metió el pie en un agujero que le llegaba hasta la cintura. Seguimos pateando y llegamos a un ibón que no tenía agua luego almorzamos lo mismo que el día anterior, y empieza a llover, recogemos todo rápido y nos ponemos chubasquero, esperamos a que escampara par

a poder seguir hasta el otro ibón, que parecía que estaba al lado pero nos costó montón llegar, sobretodo la última cuesta, era muy pendiente y los
scouters nos decían
suban en forma de S y todo el mundo la subió recto. Al llegar montamos los
iglús y fuimos a bañarnos que ya eran muchos días sin la ducha, luego cenamos y se oyó un trueno, los
scouters nos mandaron al avance después de
recoger la cena y empezó una tormenta que nos fuimos a dormir, se escuchaban muchísimos truenos y se veían los relámpagos como si nos estuvieran sacando fotos.

A la mañana siguiente desayunamos leche y galletas y hacemos una batida para empezar a caminar. Por el camino vemos
unas vacas, como durante todo el campamento, y para almorzar lo mismo de los días anteriores paramos en otro ibón, otra vez nos volvió a llover pero, apurados seguimos caminando hasta nuestro destino un escampado muy cerca al lado de las vacas que venían a por nosotros. Esa noche mientras cenaba la Unidad
Scout del
Rabal se
empezó a escuchar los truenos y nos mandaron a las casetas, de repente empezamos a sentir el nido mojado y frío y teníamos la sensación de que el
dobletecho estaba mojado, salieron
Naomi y Cristina a
desclavar y a clavarlo bien, con el ánimo del resto de la unidad ya que estaba lloviendo

muy fuerte, cuando escampa un poco los que no dormían en el
iglú que estábamos se fueron al suyo y empezamos a dormir. A la mañana siguiente nos despiertan los
scouters diciéndonos que ya podemos desayunar y vienen Pablo y
Alodia del G.S.
Rabal y nos comentaron qué había pasado, ya que no nos habíamos enterado de nada y ellos habían venido porque sus casetas se inundaron y se habían mojado. Hacemos un acto comunitario, mientras llueve y ya estaba la furgoneta en la carretera para llevarse las

maletas y materiales al campamento y nosotros íbamos caminando a un paso acelerado. Cuando llegamos al campamento ya no teníamos sombrajo, se nos cayó y el buen pastor se rompió y lo usamos como tendedero porque teníamos muchísima ropa mojada, parecía un campamento gitano.
En esa tarde nos evacúan y nos llevan a un refugio en coche porque estábamos en alerta en esa noche llegan los escultas que los habían evacuado antes en helicóptero, cenamos y dormimos.
Al día siguiente desayunamos y fuimos caminando por ramas hasta el campamento. Al llegar volvimos a hacer los montajes porque se nos habían aflojado y decidimos dejar la parcela si límites y sin sombrajo, y estuvimos buscando ropa nuestra por todo el campamento.

Al siguiente día hicimos la tabla
herbert en la cual nos
enguarramos muchísimos y por la tarde hicimos un juego los tres grupos juntos y un taller.
La mañana siguiente hicimos una tradición en la Rama Scout (el día Indio) y por la tarde preparamos actuaciones para el fuego de campamento.
Al día siguiente por la mañana hicimos el juego de grupo que iba de la película "el viaje de chihiro" y los scouters eran unos monstruos y nosotros estábamos por zonas, de masaje, descanso, peluquería y de baño y los monstruos iban pasando por cada una de las zonas y ellos en un papel pedían lo que querían. Por la tarde hicimos actividades para cerrar las especialidades; las de animador, socorrista y de cabullería.

Al día siguiente fueron los pases y las ceremonias, hicieron la promesa
Noa y Carlos, Ana es
Scout Brownsea y la Unidad
Scout Guanil se llevó un premio al mejor blog del grupo. En los pases lloramos muchísimo se fueron de la unidad siete personas y entraron cuatro, a la noche fue la verbena.
El último día en el campamento hicimos el desmontaje y nos despedimos de los otros grupos scouts, algunas lágrimas salieron... y después fuimos caminando hasta el pueblo a coger la guagua para ir a Barcelona, paramos en una gasolinera a merendar magdalenas y después volvimos a la guagua llegamos a Horta, al local del G.S. Sant Fransesc Xavier.
Último día de campamento estuvimos de excursión por Barcelona, para después volver al local a coger las mochilas e ir al aeropuerto. Cogimos muchísimos medios de transporte en el campamento; coche, guagua, metro, tren, avión... En el aeropuerto cenamos y jugamos a las cartas, al montarnos en el avión todos nos acomodamos y nos pusimos a dormir hasta que nos despertó la azafata.
Y por supuesto que no falten los CHISMES!!
Y por fin llegamos al aeropuerto de Gran Canaria, después de una gran experiencia en Piedrafita de Jaca!!!!